Mi muy querido amor
Cuando te conocí me
emocioné, fue tan rápido, me vi en tus ojos y me enamore, me enamore como nunca antes. Deseaba que el tiempo pasara rápido y poder
conocerte más.
Y así fue, esa primera noche a tu
lado hablando de todo y de nada; fue la sentencia de mi destino que termino de
hundirme.
Al pasar de los días tocando tu piel sentí ese destello
de unión y comencé a llenarme de tu olor, comencé a llamarte amor, se me hizo vició estar entre tus
brazos
Pero no todo fue felicidad
– Recuerdas cuando llegaron los malos días y
con ellos llegaron las desconfianzas, las faltas de respeto, los insultos, los
malos tratos y lo más doloroso; empezaron a sangrar las heridas.
No soy tan fuerte, aunque soy
tenaz y persistente siento que pierdo la batalla.
Mi intención contigo, era amarte,
cuidarte, enojarme contigo y pelear para después hacerte el amor en la cocina. Preparar
tu comida favorita en algún día de Enero y poder jugar contigo en alguno otro
de Agosto. Refugiarme en tu pecho cuando mis dolores se aferren a mí.
Pero el tiempo pasa rápido y nos
vuelve ciegos y capaces de todo por despecho, no era necesario tantas heridas,
yo solo quería ser feliz a tu lado.
Hoy que detengo mis pasos y veo
hacia atrás, me doy cuenta que aun te amo, creo que te amo mucho más que cuando
te conocí y a pesar de eso con todas las ilusiones muertas sigo pensando que un
día estaremos juntos y en paz tomados de la mano.
A veces pienso en lo que haré si
un día me faltaras y a mi mente solo viene dolor, llanto y una angustia que me
empieza a matar solo de pensarlo.
Mis sentimientos son fuertes,
pero mis ojos tal ves son más, ellos han visto esas señales que el corazón me
avisa que están presentes. Yo por miedo a perderte hago como si no estuvieran
ahí. Veo que no eres feliz conmigo, pero te lo prometí y yo soy una mujer de palabra.
Me cuesta mucho trabajo entender
que ya no eres mío. Me cuesta saber que yo no soy a quien quieres a tu lado en
los días de cabello blanco y manos arrugadas.
Me duele sentir tu desprecio
cuando me llamas por mi nombre, me sangra la mente y el corazón cuando yo misma
ignoro a la razón que me grita que tú ya no me amas y tal vez por soledad no
terminas de abandonar.
Hay días en los que la vida se
vuelve más pesada y solo los recuerdos de lo que fuimos me mantiene en pie, días
grises días donde el ocaso no se lleva la lluvia de mis ojos al ver nuestra
historia agonizar
-En mi tienes a una mujer que
está dispuesta a estar contigo en las malas, las peores y si tú quieres estaré
contigo en las buenas sólo te pido que seas honesto y no me sigas mintiendo y
haciéndome creer que quieres una vida con ese amor que solo una familia puede
dar.
Yo sabré entender que la vida
cambia y con ellos nuevas personas entran a nuestras vidas, personas con las
que aún no hay historias con las que no hay un pasado y pueden prometer un futuro
mejor y más ligero. Yo sabré entender si en tu camino hay una luz de esas que
por más pequeñas que sean representan una esperanza de esa vida que tanto
queremos realizar.
Mis tropiezos me han enseñado a
saber perder y no forzar el cariño mucho menos el amor y el respeto por eso te
digo que yo sabré entender cuando tú decidas irte.
Por último debes saber que mis
pedazos de vida ya están cansados. Y si un día tú me amaste con toda esa fuerza
y esa pasión, te pido que me dejes curarme esta angustia y estos celos que me
consumen y me vuelven loca cada noche, quiero que tu vida sea liberada y si yo
soy quien más te ata el camino hazme a un lado, solo toma de mí una amistad
para esos días difíciles.
Estaré a tu lado mientras pueda,
firme y fuerte como aquella mañana cuando te acercaste a mí.
Me despido de tus ojos azul
quemado, de tu piel morena y tu sonrisa maravillosa.
Con todo mi amor y mis ilusiones
muertas… Diana