Una mirada calida en medio del invierno
una mirada firme entre la noche lluviosa
y una sonrisa que se robo mi corazon
una presencia imponente
unas manos perversas
y unos brazos escondidos
su voz suave pero gruesa deviaba mi mira a su pecho ancho
mis pensamientos devordaron deseo en una sonrisa
Desde esa noche lluviosa deje mi corazon en esa manos grandes
y esos ojos preciosos
Deje mi alma al borde de la locura, perdi la raxon en una mirada
y ese caminar se volvio mi guia y su regazo mi hogar.
Hoy sus palabras me confirman lo que su piel me gritaba
esa noche mojados los dos bajo la lluvia
esta noche empapados los dos de lujuria.
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